
Copa CONMEBOL Libertadores
En el marco del mes de la mujer marzo se transforma en muchísima reflexión, y al ver estas fotografías, mi mente viaja a una de las etapas más desafiantes y gratificantes de mi carrera: ser Gerente de Mercadeo del Deportivo Táchira.
El fútbol es, históricamente, un territorio de los hombres. No solo en la cancha, sino en las oficinas, en los palcos presidenciales y en las mesas de decisión. Ingresar a ese mundo siendo una mujer joven no fue solo un reto profesional muy grande sino un trabajo donde estaba obligada a desarrollar
La imagen que ves arriba es una captura de un «tuit» desde la cuenta de Nacional de Uruguay uno de los clubes más antiguos y laureados del mundo. Ahí estoy, la única mujer en una mesa directiva de puros hombres. Ese día, tuve voz, me escucharon hablar sobre mi trabajo y lo más valioso fue no sentirme menos.

Cena de camaraderia con directivos del River Plate
En esta otra imagen mi nombre sale en un artículo del River Plate… que para las personas de fútbol seamos o no seamos fanáticos sabemos el peso de este equipo para el Sur. Este día eramos dos muejeres, y es cierto lo que dicen: las mujeres en entornos masculinos muchas veces tenemos que dar el doble de cualidades, estudiar el doble de fuerte y demostrar el doble de resultados para que nuestro nombre sea escuchado. Pero también he aprendido que nada es imposible si hay convicción, esfuerzo incansable y, sobre todo, una sólida base de educación detrás.
Mis años de trabajo con el Deportivo Táchira (4 temporadas) sembraron en mi demasiadas enseñanzas que van mucho más allá del campo de juego.
A todas las mujeres jóvenes que hoy están empezando en industrias donde «no hay mujeres en la mesa», estudien, prepárense y siéntense con seguridad. Su visión es necesaria. Su voz es potente. Y ganense su lugar en la mesa demostrando que si pueden.